sábado, 13 de septiembre de 2014

La práctica de la meditación   

Alan Watts

La práctica de la meditación no es lo que vulgarmente se entiende por práctica, en el sentido de repeticiones, preparación para alguna futura actuación. Puede parecer raro e ilógico el decir que la meditación en la forma del Yoga, Dhyana o Zazen, como la usan los hinduistas y budistas, es una práctica sin ningún propósito en algún tiempo futuro porque es el arte de estar completamente centrado en el aquí y el ahora. “No tengo sueño, ni voy a ninguna parte”. 

Estamos viviendo en una cultura enteramente hipnotizada por la ilusión del tiempo, en el que el llamado momento presente es sentido como nada más que una rayita infinitesimal entre un pasado todopoderosamente causativo y un futuro absorbentemente importante. No tenemos presente. Nuestra consciencia está preocupada casi por completo con el recuerdo y la expectativa. No nos damos cuenta de que nunca hubo, hay ni habrá más experiencia que la presente. Por consiguiente no estamos al corriente de la realidad. Confundimos el mundo como se habla, se describe y se mide, con el mundo que realmente es. Poseemos una morbosa fascinación por esas útiles herramientas que son los nombres y los números, los símbolos, señas, concepciones e ideas. La meditación es, por tanto, el arte de suprimir por un tiempo el pensamiento simbólico y verbal, algo así como un cortés auditorio que deja de hablar cuando el concierto está a punto de empezar. 

Simplemente siéntate, cierra los ojos y escucha todos los sonidos que puedan oírse sin intentar darles un nombre o identificarlos. Si ves que el pensamiento verbal no te abandona, no trates de pararlo por la fuerza de la voluntad. Simplemente mantén la lengua relajada flotando cómodamente en la mandíbula inferior y escucha a tus pensamientos como si fueran pájaros cantando fuera —simples ruidos en el cráneo— y poco a poco se irán apaciguando por sí

jueves, 11 de septiembre de 2014

EL PODER TRANSFORMATIVO DE LA ATENCION PURA


Ramiro Calle

La atención mental pura es como una lámpara capaz de iluminar los oscuros y sinuosos terrenos de la mente. Es denominada pura porque no juzga ni prejuzga, sino que se limita a captar lo que es. Nos ayuda a conocer la mente, a adentrarnos en ella y descubrir su entramado de autoengaños, reacciones neuróticas, subterfugios y frustraciones. 
Mediante el poder de la atención podemos empezar a poner orden en ese trastero de desordenados cachivaches que hay en el trasfondo de la mente. Podemos empezar a mirar lo que no éramos capaces de ver o no queríamos ver debido a resistencias psicológicas de todo tipo. La atención nos ayuda a conocer, regular, sanear y transformar la mente. 
También nos es de gran ayuda para cuidarla, examinarla ordenarla y dirigirla. La atención pura y consciente juega un papel de primera importancia en el autoconocimiento, el desarrollo interior y la conquista de la visión clara y la lucidez. 
Mediante la misma descubrirnos las contradicciones internas, los oprimentes hábitos psiquicos, los pretextos falaces y las tendencias subyacentes nocivas. Así uno sabe qué hay que cambiar y qué hay que desechar o afirmar. 
La atención se convierte en una luz para ir desvaneciendo las sombras de la mente e incluso iluminar y conocer el material sumergido en la trastienda de la mente. 
Cuanto más intensificada esté la atención mental, tanto mejor para llevar a cabo con éxito esta árdua pero importantísima tarea. La observación y el examen de la mente puede llevarse a cabo durante la práctica de la meditación, pero también en la vida cotidiana. 
Mediante la observación de la mente vamos consiguiendo conocer a esa que era

viernes, 5 de septiembre de 2014

Mudras El Poder Del Yoga En Tus Manos

   

Gertrud Hirschi, ha investigado el sentido y los efectos de los mudras durante muchos años. Desde hace dieciséis años y siguiendo los conocimientos médicos más recientes, enseña yoga en su propia escuela de yoga en Zurich y ofrece seminarios en Suiza, Alemania y Grecia. 


Los mudras, gestos sagrados de la tradición hindú y otras religiones, constituyen poderosos mensajes dirigidos desde las manos hacia nuestro ser físico, psicológico y espiritual. Son gestos ancestrales que, empleados con sabiduría y serena constancia, ayudan a curar enfermedades, calmar dolores, sosegar el ánimo y aumentar nuestra vitalidad. Practicados junto a la meditación, apoyan y facilitan el camino espiritual de manera sencilla, auténtica y libre de cualquier doctrina. Con este libro la autora nos introduce en un campo en el que cada uno de nosotros puede convertirse en su propio terapeuta, estableciendo un tratamiento a su medida. Para reforzar los beneficios que podemos obtener de los mudras, y basándose en su experiencia personal, nos enseña cómo acompañarlos con la respiración, afirmaciones positivas, visualizaciones, hierbas medicinales, alimentación adecuada y música.

 "Mudra" 


Proviene del sánscrito y significa "sello", pero al descomponerlo, se encuentra un significado más interesante: la palabra "mud" significa alegría, y "ra", "poner en marcha".  Es decir que, a través de estos movimientos, lo que se busca es encender el mecanismo de la alegría.

 Los mudras acompañaban la meditación, como un ejercicio para ayudar a la mente a entrar en un estado de calma y bienestar, necesario para una

jueves, 28 de agosto de 2014

Entrevista a B.K.S.IYENGAR

    

-¿Podemos considerar el yoga como un deporte? 

-No. Los atletas no usan su cuerpo al cien por cien. Dependiendo de cada deporte, se desarrollan más unas partes del cuerpo que otras. 
En yoga, en cambio, se atiende a todas las áreas del cuerpo. Esta actividad no hace que aumente la musculatura, pero sí enseña a utilizar los músculos de una forma activa. 
Además, en la práctica normal del deporte, siempre se acumula el ácido úrico en la articulaciones produciendo fatiga y dolores tanto en los músculos como en las articulaciones. El yoga mejora la circulación, por lo que se elimina el ácido úrico. Por eso los atletas que lo practican no experimentan fatiga, sino que les acelera y les prepara para jugar con más energía y entusiasmo. 

 -¿Podría entenderse, entonces, como una forma de culturismo? 


-Lo que yo hago se llama Hatha Yoga, el yoga de la voluntad. No se trata de eso que algunos llaman yoga del poder, en el que sus practicantes aparecen en las fotos mostrando cuerpos hercúleos.Yo hago lo mismo que ellos y, sin embargo, no tengo el cuerpo hercúleo. Porque no se trata de mostrar potencia o atractivo sexual. Incluso en las posturas más difíciles, yo muestro elegancia en cada una de las fibras de mi cuerpo, sin ninguna tensión. Esto es yoga. 

Instruido por el famoso yogui T. Krishnamachar, B.K.S. Iyengar empezó a enseñar yoga a los dieciocho años. Desde entonces su método se imparte en más de doscientas ciudades de todo el mundo. En 1991 recibió el Padma Sri Award, la mayor distinción civil otorgada por el presidente de la India, en reconocimiento a su labor. 

 -¿Qué es lo que buscan sus discípulos cuando acuden a usted? 


-El 99 por 100, incluso los que dicen estar interesados en los aspectos espirituales del yoga, vienen en realidad porque les duele el estómago, porque no pueden dormir o porque tienen una inflamación en el oído.

miércoles, 27 de agosto de 2014

EL PODER DEL YOGA Y LA MEDITACIÓN  

Ramiro Calle 


Ramiro Calle es pionero de la enseñanza del yoga en España, disciplina que imparte desde hace más de 30 años en el centro de Yoga Y Orientalismo "Shadak".
Fue el primero en promover investigaciones médicas sobre la terapia Yoga en España, en colaboración con destacados médicos y especialistas.
Sus continuos viajes a los paises de oriente (más de 50 a la India), le han permitido entrevistar a los más relevantes especialistas, maestros y orientalistas, incluyendo todas esas entrevistas y enseñanzas en sus libros y trabajos. 
Ha participado en numerosos programas de radio y televisión donde ha difundido las técnicas del yoga a nivel nacional e internacional.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Savasana....¿Sólo una postura para descansar? 

 Piensa otra vez... 


Lo admito. Yo he sido uno de esos practicantes de yoga que nunca tomaron en serio el valor de Savasana. Por mucho que mis maestros promociona como la "pose más importante en el yoga," simplemente no podía comprarlo. Ciertamente, al final de una clase muy intensa, he apreciado esos merecidos, los momentos preciosos de no hacer nada, me desplomé en un estado de agotamiento final, a menudo para conciliar el sueño, tenía la esperanza de que esta tregua duraría para siempre! 

Pero Savasana no se trata de conciliar el sueño. "Lo más difícil para los estudiantes", dice Sri K. Pattabhi Jois, "no se despierta, no para dormir." Savasana es el momento de la práctica donde estamos plenamente conscientes mientras permanecemos en completa rendición. 

 

¿Savasana es siempre una postura para el final? 


 No, no se limita a ser la postura final. Algunas tradiciones, como Sivananda Yoga, intercalan Savasana entre sus secuencias de posturas de alta intensidad. Utilizado de esta manera, esta postura aparentemente inocua proporciona una fisiológica, que desarrolla energía y el vigor de rebote. 

La capacidad de pasar de una intensa actividad a un estado de completa inacción se convierte en el entrenamiento de intervalo de energía de nuestro cuerpo. Ayuda a mejorar la respiración, las hormonas del estrés se regulan, y