martes, 11 de noviembre de 2014

LOS 8 PILARES DEL YOGA 



Los Yoga-sutra (en sánscrito significa ‘aforismos del yoga’) son los antiguos textos fundacionales del yoga escritos por Patañjali (aunque no se sabe con exactitud se lo ubica en el siglo III a. C.). 
Su obra es de indiscutida referencia en todas las tradiciones y corrientes del Yoga. Él nos acerca a los de ocho pilares del Yoga. 
Practicar Yoga, no sólo es una actividad física, es toda una filosofía de vida para alcanzar la pureza y la verdad. Para llegar a este estado, necesitamos abrir y liberar nuestra mente y espíritu de todos los obstáculos. 

El Yoga nos ofrece 8 pilares para ayudarnos a vencerlos, estos son: 

1. YAMA: es la actitud que tenemos frente a lo que nos rodea o la relación que tenemos con los demás. 

2. NIYAMA: es la actitud que tenemos para con nosotros mismos o autocontrol. 

3. ASANA: se refiere a la práctica de las posturas de yoga para acondicionar el cuerpo como ejercicio físico. 

 4. PRANAYAMAS: es la práctica de ejercicios de respiración. 

5. PRATYAHARA: se refiere a la abstracción de los sentidos. 

6. DHARANA: es la capacidad de concentrarnos. 

 7. DHYANA: es la capacidad de desarrollar interacciones con lo que intentamos comprender o mejor definido como la meditación. 

8. SAMADHI: se refiere al estado de plena conciencia o comprensión del propio ser. Llegar a este estado de concentración absorta conduce a un nuevo estado de éxtasis: el estado despierto o de liberación. 


Estos 8 pilares que describimos, deben estar presentes en todas las prácticas de yoga.







 Centro Atala, en facebook

BLOQUEOS INTERNOS DE ENERGÍA: BANDHAS 


 Las diversas técnicas del Hatha yoga ejercen gran efecto sobre la producción y la circulación de la energía en el cuerpo. Los bandhas son herramientas para controlar y dirigir esta energía pránica. Bandha significa llave, candado, sello o cierre. Hace referencia a cerrar zonas físicas y energéticas por donde se puede perder la energía vital. Son contracciones musculares sutiles intencionadas en ciertos puntos específicos del cuerpo, con la intención de dirigir o mover las corrientes de energía pránica. Se dirige el prana por los nadis, así se acumula e incrementa. Esto genera un alto estado de conciencia, conectando el cuerpo físico con el cuerpo sutil.



Tres bandhas principales 


a) Mula bandha: (cerradura raíz) contracción de músculos perineanos, por delante y arriba del ano (intervienen los músculos perineales y el suelo pélvico). Su práctica equilibra los sistemas simpático y parasimpático, mejora la salud

miércoles, 29 de octubre de 2014

Disciplina de la buena 


Delante de la palabra Yoga algunos dan un respingo. Está asociada a una persona cabeza abajo, a hojas de lechuga y granos germinados, a ejercicios inverosímiles y limpiezas intestinales. La caricatura de esta hermosa técnica es una persona adoptando una postura retorcida y una disciplina férrea para domesticar a un cuerpo de natural perezoso, gordito y travieso. Una disciplina militar para domesticar al rebelde y cazar a la escurridiza mente en una red de Om, Om, Om...

Algo de todo eso hay. Las posturas de yoga no son las que hacemos delante del ordenador, rompen nuestra rutina corporal y nos dan otra experiencia. La mayoría necesitamos cambiar la inercia de hábitos y adicciones que nos llevan derechito a la degeneración y la enfermedad. Nos hace falta disciplina.
 Pero... como dijo Krishnamurti, la meditación no puede ser un problema más. El yoga no debe ser otra posibilidad para sentirnos culpables o fracasados. La disciplina sin culpa. La fuerza de voluntad sin violencia. Eso es yoga. Estamos troquelados por el pasado y cuando decidimos cambiar, hemos de echar mano

martes, 28 de octubre de 2014

DRISHTIS (MIRADAS) 


 Si bien la práctica de pranayamas se lleva a cabo casi siempre con los ojos cerrados, la mayoría de las formas de Hatha yoga trabajan las asanas con los ojos abiertos, dado que la mirada desempeña un papel importante en la correcta ejecución de cualquier postura. El correcto empleo de los ojos se domina a través de la técnica de las miradas (drishtis)

Los drishtis hacen referencia a nueve direcciones o puntos hacia los que el practicante dirige los ojos:

1) la punta de la nariz
2) los pulgares
3) el tercer ojo
4) el ombligo
5) hacia arriba, al cielo, como si mirases el infinito
6) las manos
7) los dedos de los pies
8) y 9) la izquierda y la derecha 

 Cada postura cuenta con su propio drishti, cuya aplicación favorece el desarrollo de la conciencia. Al focalizar la mirada, los drishtis conducen la actividad mental en la dirección más adecuada para la asana particular que se esté practicando. De esta manera se desarrolla la concentración y, con el tiempo, se aprende a controlar la mente. 

Lo que vemos atrae gran parte de nuestra atención, por ello, nos fijamos en la persona que tenemos en frente, o cualquier situación que acontezca ante nuestros ojos, y ello nos distrae y nos falta concentración. 

 Para comprender qué porcentaje de nuestra energía dedicamos a los ojos y el

sábado, 13 de septiembre de 2014

La práctica de la meditación   

Alan Watts

La práctica de la meditación no es lo que vulgarmente se entiende por práctica, en el sentido de repeticiones, preparación para alguna futura actuación. Puede parecer raro e ilógico el decir que la meditación en la forma del Yoga, Dhyana o Zazen, como la usan los hinduistas y budistas, es una práctica sin ningún propósito en algún tiempo futuro porque es el arte de estar completamente centrado en el aquí y el ahora. “No tengo sueño, ni voy a ninguna parte”. 

Estamos viviendo en una cultura enteramente hipnotizada por la ilusión del tiempo, en el que el llamado momento presente es sentido como nada más que una rayita infinitesimal entre un pasado todopoderosamente causativo y un futuro absorbentemente importante. No tenemos presente. Nuestra consciencia está preocupada casi por completo con el recuerdo y la expectativa. No nos damos cuenta de que nunca hubo, hay ni habrá más experiencia que la presente. Por consiguiente no estamos al corriente de la realidad. Confundimos el mundo como se habla, se describe y se mide, con el mundo que realmente es. Poseemos una morbosa fascinación por esas útiles herramientas que son los nombres y los números, los símbolos, señas, concepciones e ideas. La meditación es, por tanto, el arte de suprimir por un tiempo el pensamiento simbólico y verbal, algo así como un cortés auditorio que deja de hablar cuando el concierto está a punto de empezar. 

Simplemente siéntate, cierra los ojos y escucha todos los sonidos que puedan oírse sin intentar darles un nombre o identificarlos. Si ves que el pensamiento verbal no te abandona, no trates de pararlo por la fuerza de la voluntad. Simplemente mantén la lengua relajada flotando cómodamente en la mandíbula inferior y escucha a tus pensamientos como si fueran pájaros cantando fuera —simples ruidos en el cráneo— y poco a poco se irán apaciguando por sí

jueves, 11 de septiembre de 2014

EL PODER TRANSFORMATIVO DE LA ATENCION PURA


Ramiro Calle

La atención mental pura es como una lámpara capaz de iluminar los oscuros y sinuosos terrenos de la mente. Es denominada pura porque no juzga ni prejuzga, sino que se limita a captar lo que es. Nos ayuda a conocer la mente, a adentrarnos en ella y descubrir su entramado de autoengaños, reacciones neuróticas, subterfugios y frustraciones. 
Mediante el poder de la atención podemos empezar a poner orden en ese trastero de desordenados cachivaches que hay en el trasfondo de la mente. Podemos empezar a mirar lo que no éramos capaces de ver o no queríamos ver debido a resistencias psicológicas de todo tipo. La atención nos ayuda a conocer, regular, sanear y transformar la mente. 
También nos es de gran ayuda para cuidarla, examinarla ordenarla y dirigirla. La atención pura y consciente juega un papel de primera importancia en el autoconocimiento, el desarrollo interior y la conquista de la visión clara y la lucidez. 
Mediante la misma descubrirnos las contradicciones internas, los oprimentes hábitos psiquicos, los pretextos falaces y las tendencias subyacentes nocivas. Así uno sabe qué hay que cambiar y qué hay que desechar o afirmar. 
La atención se convierte en una luz para ir desvaneciendo las sombras de la mente e incluso iluminar y conocer el material sumergido en la trastienda de la mente. 
Cuanto más intensificada esté la atención mental, tanto mejor para llevar a cabo con éxito esta árdua pero importantísima tarea. La observación y el examen de la mente puede llevarse a cabo durante la práctica de la meditación, pero también en la vida cotidiana. 
Mediante la observación de la mente vamos consiguiendo conocer a esa que era

viernes, 5 de septiembre de 2014

Mudras El Poder Del Yoga En Tus Manos

   

Gertrud Hirschi, ha investigado el sentido y los efectos de los mudras durante muchos años. Desde hace dieciséis años y siguiendo los conocimientos médicos más recientes, enseña yoga en su propia escuela de yoga en Zurich y ofrece seminarios en Suiza, Alemania y Grecia. 


Los mudras, gestos sagrados de la tradición hindú y otras religiones, constituyen poderosos mensajes dirigidos desde las manos hacia nuestro ser físico, psicológico y espiritual. Son gestos ancestrales que, empleados con sabiduría y serena constancia, ayudan a curar enfermedades, calmar dolores, sosegar el ánimo y aumentar nuestra vitalidad. Practicados junto a la meditación, apoyan y facilitan el camino espiritual de manera sencilla, auténtica y libre de cualquier doctrina. Con este libro la autora nos introduce en un campo en el que cada uno de nosotros puede convertirse en su propio terapeuta, estableciendo un tratamiento a su medida. Para reforzar los beneficios que podemos obtener de los mudras, y basándose en su experiencia personal, nos enseña cómo acompañarlos con la respiración, afirmaciones positivas, visualizaciones, hierbas medicinales, alimentación adecuada y música.

 "Mudra" 


Proviene del sánscrito y significa "sello", pero al descomponerlo, se encuentra un significado más interesante: la palabra "mud" significa alegría, y "ra", "poner en marcha".  Es decir que, a través de estos movimientos, lo que se busca es encender el mecanismo de la alegría.

 Los mudras acompañaban la meditación, como un ejercicio para ayudar a la mente a entrar en un estado de calma y bienestar, necesario para una