domingo, 17 de julio de 2016

YOGA EN VERANO: 

LA IMPORTANCIA DE NO ABANDONAR TU PRÁCTICA



El calor del verano puede tener algunos efectos adversos sobre nuestro cuerpo: 


 El calor, el corazón, y el sistema nervioso: 


 Cuando estamos expuestos a un calor excesivo, la temperatura de nuestro cuerpo sube, y el corazón tiene que trabajar más para liberar el calor. 
Se bombea más sangre a la superficie del cuerpo, y se libera calor a través del sudor. 
Cuanto mayor sea la temperatura, más tiene que trabajar el corazón. 
 El sistema nervioso también tiene que trabajar más para mantener el equilibrio del cuerpo. 

 Los efectos nocivos del exceso de trabajo del corazón y el sistema nervioso nos producen malestar, fatiga, letargo, lo que nos puede conducir muchas veces a ciertos estados de irritabilidad, ansiedad y agitación. 

 Continuar con nuestra práctica de yoga en verano es importante

 Nuestro cuerpo sigue necesitando las asanas para

martes, 10 de mayo de 2016

LA IMPORTANCIA DE LA POSTURA.


AUTORREGULACIÓN: CABEZA- NUCA- CUELLO 

LA CABEZA COMO DIRECTOR DE ORQUESTA: 

 La liberación de los brazos produjo un cambio, un nuevo equilibrio de fuerzas y de relaciones entre la cabeza, la caja torácica y la pelvis. Hubo que rediseñar la columna con la aparición de las curvas y dirigir la cabeza hacia el cielo. 
 Cabeza viene de “testa”, maceta y también de “Caput”, jefe. 
 Es decir la cabeza es un contenedor protector y un guía: - La cabeza es la que ha guiado nuestro ascenso a la vertical.  En los mamíferos la cabeza es la que guía los sentidos: alimentarse, buscar, detectar, reconocer…  
La cabeza guía nuestro movimiento desde lo alto del tronco. Un “guía” tiene que saber a dónde ir,

sábado, 7 de mayo de 2016

LA LEY DEL ESFÍNTER, Y SU RELACIÓN CON EL YOGA 


 Ina May Gaskin, la madre de la matronería moderna, ha acuñado un término llamado “la ley del esfínter”, para explicar por qué se detiene la labor del parto de muchas mujeres en el instante en que llegan al hospital y por qué en muchas no progresa la labor y acaban con intervenciones. 


 ¿Qué es exactamente la ley del esfínter de Ina May? 


sábado, 30 de abril de 2016

Cuando las posturas se convierten en âsanas 




Las âsanas en Yoga se ubican dentro del Hatha Yoga. El Hatha Yoga es una senda o camino por el cual se accede al Yoga por medio del cuerpo, de las posturas, de las âsanas. El cuerpo es la puerta de entrada hacia un mundo interior, quizás por descubrir. Escribe Manoli Muñoz, profesora de la Escuela Internacional de Yoga. 
Âsana en sánscrito significa “postura”. A pesar de que el significado de esta palabra es aparentemente simple, se trata de algo más que una simple posición del cuerpo. 
Para que una posición del cuerpo se convierta en âsana es necesaria la integración de varios elementos, como el respeto por el propio cuerpo, la respiración y la atención mental. 
Para la práctica de âsanas son aconsejables una serie de pautas, como crear un espacio lo más tranquilo posible, llevar ropa cómoda, tener hecha la digestión y utilizar una esterilla de yoga antideslizante que garantice el enraizamiento. 
Antes de empezar es interesante parar unos momentos, acomodarse e instalarse en el momento presente. Es recomendable preparar el cuerpo con unos estiramientos, así como realizar algún Vinyasa, o una combinación de los dos. 
En estos momentos se movilizan las articulaciones, se tonifica y estira la musculatura y se establece conexión entre el cuerpo y la respiración. 

Para entrar en âsana podemos establecer una serie de fases: Preparación. Entrada. Ajustes y permanencia. . Salida

La primera fase sería la preparación; es el momento de visualizar el âsana que se va a realizar y seguidamente preparar al cuerpo estableciendo una base desde donde proyectarse. 

Llega el momento de entrar (segunda fase) con la energía que aporta la respiración, el cuerpo se proyecta desde una base, siguiendo la dirección o direcciones que requiera la postura, desde el respeto, descubriendo de forma particular en qué punto colocarse en âsana. Un estado de observación constante En âsana, la atención envuelve cada sensación que surge en el cuerpo, al mismo tiempo que está presente la respiración. Con la presencia de la respiración, el cuerpo va encontrando el punto donde parar. “Parar con flexibilidad”, pues siempre están presentes los movimientos internos. 

La respiración permite durante todo el tiempo de permanencia en la postura realizar micro-movimientos de ajuste (tercera fase). En cada inspiración se instala la energía centrífuga, de acción, que alarga, expande, que genera espacios y en cada espiración surge la energía centrípeta, que vuelve al centro, conectando con el interior, aportando calma. La respiración es el puente de unión entre el cuerpo y la mente. En âsana, la respiración es la clave fundamental en la búsqueda y el encuentro del equilibrio; estar en âsana requiere encontrar un estado de equilibrio entre la actividad, y la suavidad, entre la energía y la calma. Cada postura, cada âsana se presenta como una oportunidad de reencuentro, de reconocimiento por el cual es posible encontrar una vía de acceso hacia el mundo interno. Acceder, adentrarse con la intención de conectar con lo profundo, despertando y estimulando esta zona más sutil, más especial que se encuentra en el interior de todos los seres humanos. Podríamos llamarle la energía espiritual que mora en el interior. Energía de unión, de conexión con cada aspecto de uno mismo; cuerpo, mente y espíritu y con todo el universo. Cada âsana puede llegar a ser una verdadera meditación y además es una preparación fundamental para la Meditación. 

“¿Dónde acaba el cuerpo y comienza la mente? ¿Dónde acaba la mente y comienza el espíritu? No pueden ser divididos, están interrelacionados; son aspectos distintos de la misma conciencia divina que todo lo llena.”  B.K.S Iyengar 

Llega la última fase, el momento de deshacer la postura. Salir de âsana lentamente, presente con la respiración, consciente de cada zona del cuerpo, que entra en un suave movimiento saliendo de la postura, procurando utilizar el mínimo de energía, solo la suficiente para volver al punto de partida. Este puede ser un buen momento para tomarse una respiración profunda y observar las sensaciones que tal vez puedan surgir dentro de uno mismo. 

Entrar en âsana es recomendable y puede ser accesible para todos. No todas las posturas están al alcance de todas las personas, pero todas las personas pueden entrar en âsana. El Yoga y la práctica de âsana se adapta a cada persona, independientemente de su estado, dolencias, limitaciones, patologías o situaciones especiales como puede ser embarazo etc., en estos casos siempre se pueden proponer alternativas, utilizar soportes, dependiendo de cada situación particular, con el propósito de aportar el mayor beneficio a todos los practicantes. 

Precaución y con sentido común 


En la práctica de àsana, la columna vertebral es la gran protagonista tanto a nivel físico como a nivel energético por todo lo que se encuentra o vive dentro de ella. A nivel energético están los canales y centros de energía más importantes. A nivel físico vive la médula espinal, prolongación del sistema nervioso central, enlace entre el cerebro y el cuerpo. 
Las âsanas incluyen todas las direcciones de movimiento que puede efectuar la columna vertebral. Movimientos de flexión, extensión, inclinación y torsión. Si las clasificamos por familias según el movimiento, cada familia de posturas tiene unos efectos y beneficios en el organismo. 


La práctica de âsana aporta muchos beneficios: 


•Mayor movilidad, flexibilidad y tono al cuerpo. 
•Mejora la circulación de la sangre. 
•Mejora el funcionamiento de los órganos internos. 
•Ayuda a recuperar la respiración natural. 
•Facilita la relajación, la calma. 
•Estimula la atención mental. 
•Equilibra el sistema nervioso. 
•Equilibra la energía, aporta equilibrio. 

Sobre todo estar en âsana permite un tiempo de parar, observar, sentir desde lo profundo y experimentar, con una actitud de presencia. 
Es un momento de reconocer, redescubrir, reconectar. 

El yoga es integrador y transformador. La integración y la transformación se realizan a través del cuerpo, a través de âsana. 
Es el momento de vivir el momento presente, estar aquí y ahora. 

Es el momento de Ser. “El que se establece en una postura confortable mientras se concentra en su propio interior, se ve inmerso de forma natural en el océano de la dicha del corazón”. Siva Sutras III, 16 

Manoli Muñoz. Profesora y Formadora de la Escuela Internacional de Yoga.

Centro ATALA, en facebook




viernes, 4 de marzo de 2016

Meditación caminando 

Thich Nhat Hanh

Caminar en meditación puede ser muy agradable. Andamos a pasos lentos, solos o con amigos, y si es posible en un bello entorno. La meditación nos permite apreciar realmente el caminar – no caminamos para llegar a algún lugar, sino por el simple hecho de caminar. El objetivo es permanecer en el instante presente, conscientes de nuestra respiración y del hecho de caminar, para poder saborear cada uno de nuestros pasos. Debemos olvidar nuestros problemas y angustias, no pensar ni en el pasado ni en el porvenir, y simplemente saborear el instante presente. Podemos practicar dando pasos lentos, tranquilos, con una media sonrisa en los labios y la paz en el corazón. Camina despacio, tranquilamente, como si fueras la persona más despreocupada y desocupada del mundo.Necesitas realmente poder caminar de este modo para obtener serenidad y desapego. No es difícil. Puedes hacerlo. Cualquiera puede hacerlo, a condición de ser un poco consciente y buscar sinceramente la serenidad, la paz y la alegría interior. 

Caminar para no llegar nunca 


 En nuestra agitada vida diaria, a menudo nos parece que somos víctimas de una fuerza que nos empuja hacia adelante. A menudo debemos “correr”. Para ir a dónde, es algo que rara vez nos cuestionamos. Practicar la meditación caminando es como vagar sin objetivo alguno, sin intención de llegar a algún lugar en algún momento. El único objetivo de la meditación caminando es el de practicar la meditación caminando. Lo importante es caminar, no llegar. Esta práctica no es un medio, es en sí el fin y su realización. De cada uno de nuestros pasos brota la vida, la paz, la serenidad. Por tanto, no hay razón alguna para acelerar el paso. Más bien debemos ralentizarlo. Caminamos sin caminar, sin que nos atraiga destino alguno. Y es por esta razón por la que puede nacer en nuestros labios una media sonrisa.

Volver a la vida 


 Es muy importante entrar en contacto con las maravillas de la vida que tienen la capacidad de nutrirnos, de transformarnos. Es maravilloso poder caminar sobre la hierba, mirar los bellos árboles, contemplar las nubes, las colinas, las flores, escuchar los pájaros. Es realmente un milagro. Pero no tenemos tiempo para hacer las cosas de esta manera. No estamos realmente instalados en la vida real, vivimos en un mundo virtual. Cuando camines utiliza las técnicas de la marcha meditativa y cada paso te ayudará a entrar en un profundo contacto con la maravillosa vida que está ahí mismo. Cuando doy un paso respiro, y cada paso está coordinado con la respiración para estar realmente ahí y poder tocar la vida con mi cuerpo y mi espíritu. Utilizando mi cuerpo y mi respiración hago que mi espíritu regrese a mi cuerpo, y cuando cuerpo y espíritu se unen estoy realmente ahí en el aquí y el ahora. Camina de manera que puedas estar en contacto con la vida a cada paso.

Pasos relajados y tranquilos 


 En nuestra vida cotidiana nuestros pasos soportan el peso de nuestras angustias y miedos. A veces nuestra vida no es más que una sucesión de días, de meses, de años de preocupaciones. Por todo ello nuestros pasos no son pasos relajados. Sin embargo, el nuestro es un planeta magnífico. En torno a nosotros existen numerosos senderos con bellos recodos, flanqueados de avellanos; senderos perfumados entre los campos de trigo, claros verdes y frescos, son los bosques que lucen los colores del otoño; pero a menudo no nos damos tiempo para disfrutarlos ya que nuestro corazón no está abierto, y nuestros pasos no son relajados. Practicar la meditación caminando es reaprender a caminar con pasos relajados y tranquilos. Cuando teníamos dieciocho meses aprendimos a caminar con pasos tambaleantes. Ahora deberemos hacer de nuevo pequeños pasos vacilantes para practicar la meditación caminando. Pero tras unas cuantas semanas nuestros pasos volverán a ser estables, serenos y despreocupados.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Un segundo cerebro funciona en el abdomen y regula las emociones






 Un “segundo cerebro” funciona en el abdomen y regula emociones. Su red neuronal no elabora pensamientos, pero influye en el estado de ánimo y hasta en el sueño. Que se use la palabra “entripado” para referirse a un enojo podría no ser del todo metafórico. 

Que el estómago “se cierre” en una situación estresante o que parezca poblado de mariposas ante el amor también tendría una explicación científica.El aparato digestivo está tapizado por una red de neuronas (células nerviosas) de tan amplio alcance que algunos científicos la han denominado “segundo cerebro”. 

Ese cerebro, según estudios científicos recientes, influye en nuestro estado de ánimo, carácter y

¿CÓMO NOS CREAMOS LAS ENFERMEDADES? 


 José Navarro Ballester. 

Es cierto que vivimos más años que antes, pero también existen más enfermedades que hace 100 años. Vivimos más tiempo y, en consecuencia, hemos alargado nuestra vida, pero vivimos con más enfermedades que antes. 

¿Cómo es posible que a pesar de todos los adelantos médicos ahora existan más de 5.000 enfermedades llamadas “raras” que no existían en el pasado y que son de difícil tratamiento? 

El libro reúne, por un lado, todos los descubrimientos científicos de vanguardia de la Ciencia Moderna relacionados con el sentido de la Vida y de la existencia humana y, por otro, toda la Sabiduría Espiritual Milenaria Antigua sobre el tema de la SALUD, presentando un conocimiento amplio desde distintas perspectivas que confluyen a la misma conclusión.



miércoles, 8 de julio de 2015

Tono vagal y Yoga 


 ¿Alguna vez has notado que un segmento de nuestra población está compuesta por personas cuyo cuerpo, cerebro y mente son más estables y robustas bajo todo tipo de situaciones? 
Estas personas no están perturbados por la opulencia o la adversidad, y pueden mantener su ecuanimidad durante la excitación, entusiasmo y avidez o momentos aburridos, trágicos y desapasionados. Estas personas tienden a ser más saludables y más resistente, y se clasifican como personas con "alto tono vagal." Esas personas son más resistentes bajo estrés, y pueden cambiar fácilmente de un estado excitado a un estado de relajación y viceversa sin verse perturbados. Estos individuos no solamente atraviesan fácilmente situaciones de estrés, tienden además a tener un buen poder de resistencia y son más saludables. 
Por el contrario, las personas con bajo tono vagal son más sensibles al estrés y pueden caer fácilmente presa de la enfermedad. Ellos tienden a tener la digestión débil, frecuencia cardíaca fluctuante, y dificultad en la gestión de las emociones. Las personas con bajo tono vagal se perturban fácilmente, y con frecuencia sufren de trastornos físicos, mentales y emocionales. El tono vagal bajo se correlaciona con tales condiciones de salud como la depresión, la ansiedad, el estrés crónico y el dolor. 

En resumen, un tono más alto vagal está vinculado con el bienestar físico y psicológico. Un índice de tono vagal bajo está vinculado a la inflamación, los estados de ánimo negativos, la soledad y los ataques al corazón. Entonces, ¿qué es exactamente el tono vagal? 
El tono vagal define el estado funcional del nervio vago y el grado de actividad en el sistema nervioso parasimpático. El nervio vago, que es el nervio craneal décimo y el más grande de los nervios craneales, transmite información entre el cerebro y otros órganos internos. Se inicia en la base del cráneo e inerva los sistemas respiratorio y digestivo que conectan con ello estas áreas con el sistema nervioso. Desde la base del cerebro, el nervio vago se extiende todo el